DECLARACIÓN DEL DIRECTOR ARTÍSTICO
Cuando leí por la primera vez Mojada de Luis Alfaro, lo que me sorprendió no fue su creacion, si no la manera de tomar la obra de Medea de Eurípides, una obra que lleva veinticinco años existiendo, y lo transforma en un cuarto de costura en Los Ángeles sin que el terror original se pierda. El sentimiento de que el mito andaba siendo escrito ahorita, en las vidas de gente cruzando un río o un desierto para construir algo nuevo para ellos. Alfaro no quiere que tengamos lástima para Medea. Él quiere que la entendamos: una mujer que ha sobrevivido violencia imaginable para llegar aquí, que ama incondicionalmente,y que fue descartada del sueño que ella arriesgó mucho por. Esto no es historia antigua. Esto es lo que se ve en las noticias cada mañana, dicho con todo el peso y la inevitabilidad de tragedia.
Yo queria ser directo con esta obra porque no deja que la immigracion sea algo abstracto-un debate, una estadística, una plática. Se le presenta a la audiencia, una madera, un niño, un padre que persigue la asimilación convirtiéndose en un malinchista, una comunidad de mujeres que se sostienen con su propio lenguaje y una cocina que nos recuerda quién son. Cualquiera se puede sentir inquieto sobre que el viaje a través de la frontera puede costar y lo que se siente sabiendo lo que requiere “pertenecer” a un lugar. Cuando gran parte del debate público sobre la inmigración reduce a las personas a meras categorías, Mojada les devuelve su dimensión humana plena y contradictoria.
Todos los personajes son formados de actores Mexicanos y MexicoAmericanos que traen la historia de sus familias,lenguaje, y conocimiento a una historia, que en varias maneras, es de ellos antes de que hayan leído el guión de la obra. Yo he visto estudiantes no seguros en cómo encontrar su voz, que han encontrado, ferocidad, ternura, y control de algo que ellos nunca han pensado en tener- luchar honestamente con una historia sobre la traición, la supervivencia y la identidad, y salir del otro lado más articulado acerca de quiénes son y de dónde vienen. Su compromiso no ha sido un ejercicio de actuación. Ha sido un acto de afirmación -de insistir en que estas historias, sus historias, pertenecen a nuestro escenario y merecen ser contadas con toda la seriedad de una tragedia clásica.
Estoy profundamente orgulloso de lo que esta empresa ha construido juntos. Espero que abandones el teatro como lo hice yo en mi primera lectura: conmocionado, un poco inseguro y incapaz de apartar la vista de lo que significa sobrevivir.
